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Etapa 12. Medina de Rioseco a Villalón de Campos.

noviembre 19, 2018

Salgo del albergue con los dos franceses. Ellos se buscan un bar para tomar un café.

Santiago estaba todavía en la cama, me dijo que quería dormir una horita más. En la etapa de hoy hay tres variantes:

La primera

Va por una vía verde, un antiguo trayecto ferroviario desmantelado. El problema es que según la guía, los puentes ya están derrumbados y hay varios arroyos. No sé si se puede pasar allí, sin tenerse quitar las botas y los pantalones.

La segunda variante

Va por el lado de la carretera. Es la variante que prefieren los dos franceses. También es la variante más fácil, pero seguro que casi es sólo por asfalto, y la he excluído en seguida.

La tercera variante

Va por el Canal de Castilla, es la variante más larga, pero promete ser la más bonita, que además ofrece sombra por los árboles en las orillas.

Arturo, el hospitalero de Puente Duero, me la ha recomendado.

Como es la variante no oficial, supongo que no habrá muchas flechas amarillas. Al final, donde el canal dobla hacia el este, en un ángulo recto, hay una esclusa, y el camino se aleja del canal. Menos mal que hay flechas amarillas.

En Tamariz de Campos se ven aún los restos de la iglesia de San Juan Bautista. La torre es de piedra, pero la nave de la antigua iglesia es de adobe, un ladrillo prensado de barro y paja, sin cocer, material de construcción muy ecológico, pero cuando ya no se cuide bien de un edificio construido así, empieza a derrumbarse rápidamente.

Hay muy pocas flechas amarillas en este camino, en esta variante del camino. No me lo creo, las primeras flechas amarillas desde cinco kilómetros.

Falta poco menos que un kilómetro hasta llegar a Cuenca de Campos, y realmente todo ha sido por esta carretera, ocho kilómetros. La última parte es por camino, ¡un milagro!.

Albergue de peregrinos de Villalón de Campos

Dirección: Calle San Juan, 47600 Villalón de Campos, Valladolid
Teléfono: 983 74 00 11

En el albergue de Villalón de Campos, me espera una sorpresa. Me parece que conozco al hospitalero voluntario.

Ángel del albergue Valença do Minho en el Camino Portugués. Le pregunto si una vez ha hecho el Camino Portugués en sentido inverso, hasta Fátima, y me dice que sí, que incluso varias veces ya. Pero no se acuerda de mí.

Puede que sí, puede que no, me dice Ángel, el hospitalero y un gran peregrino también. En el albergue han dormido los dos franceses y yo Santiago, el peregrino de Madrid, no ha llegado.